Aves sin nido

CLURlNDA MATTO DE 'l'UltNXit 187 Nadie irá á ·disputar sobre la exactitud de estas de - :fi.niciones; que indudablemente, tendrán su inspira– dor, pero la verda~ es que la últim3'. correspondió á Manuel con legítimo derecho, y por esto, al ver par– tir á Margarit&, la despidió con ese suspiro que dice ¡alma de mi alma !.. ............. XIII Informada Lucía de la resolución de su esposo, y encontránd~se sóla con Margarita, se manifestó m~y complacida con la idea del viaje, y dijo á su ahijada: - Qué contenta vas á ponerte, Margarita, con la noticia que te guardo. -¿Madrina? ...... - interrumpió la niña fijando su mirada en el rostro de Lucía. - Ya no harán sólas tú y RoQalía el viaje á Lima, -Quiénes más vamos ¿tú? ·-preguntó con vivaci- dad la huérfana, en cuya mente revoloteaban las mil mariposas de la ansiedad, el entusiasmo y la curio– sidad. -Yó, tu padrino, toda la familia; - contestó Lu– cía enumerando en los dedos de las manos, y mo– viendo la cabeza. -¡Tú, mi padrino, Rosalía! ¡ay que gloria! ¿y Ma– nuel irá? preguntó toda entusiasmad~ Margarita. Lucía fijó su atención sobre las facciones de su

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