Aves sin nido
180 A v~s ~tN NlbO figura de un potentado cuya superioridad maliciosa gana la víctima salvando al victimario. Esta vez la escogida por el Coronel para formar número en la ya larga lista de su martirologio de hombre emprendedor, era pues una graciosa jóven en cuya casa .recibió sincero hospedaje la nueva au– toridad. Teodora, entrada ya en sus veinte años, era de pe– queña estatura, ojos vivos y mirar sereno. Vestía un gracioso traje de percal rosado con ramajes teñidos de color café, rodeado el cuello con un pañuelo de seda carmesí en forma de esclavina, sujeto hácia el pecho con un prendedor de oro falso con piedra imi– tación topacio. Sus largos cabellos esmeradamente cuidados, estaban trenzados y sujetos al extremo con cintas. de listón negro. El corazón de Teodora no estaba desierto. Apala– brada en matrimonio, debía irá los altares tan pron– to como llegase su novio, destinado en la adminis– tración de una finca donde ahorraba parte de sus sueldos para atender á los gastos de una boda decen– te con padrinos notables, tres días de mantel largo, y musica de viento. Teodora nació con carácter impetuoso y varonil. Salvada la niñez, .sus pasiones se manifestaron ar- . dientes. · Amaba á su novio, y la ausencia de éste aumenta– ba tal vez el calor del sol de sus ilusiones virginales, haciéndola suspirar por las cotidianas visitas, y las amorosas frases repetidas á media voz en las horas
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