Aves sin nido
178 AUS erN NIDO mi Isidro con quien hemos crecido casi juntos, con quien hemos pasado tantos trabajos!. .. ¡ay! ....pero ... -Bueno, dejémonos de eso, yo tengo mucho que hacer;-dijo Escobedo' precisando el desenlace. - Perdóname, pues, mis majaderías, wiracocha compadritoy, y.... digo que sí, daremos las cuatro va- cas, pero, ...... serán vaquillas ¿eh? yo me iré á se- parar las dos castañitas, una negra y la otra afrijo– lada, ¿pero tú lo sacas bien á mi Isidro? ahora ... -Ahora sí, ¿cómo nó? .lueguecito me pongo á las diHgencias, y mañana, pasado, dentro de tres días, todo estará arreglado; míra que tengo que hablar primero con ese don Fernando Marín que es el que sigue el pleito. Al oír el nombre de Marín, un rayo de luz cruzó por las tinieblas de la mente.de la mtijer del cam- panero, y se dijo: · - ¿ Por qué no he acudido á él primero ·? tal vez mañana cuando cante el gallo no será tarde;-y sa– lió diciendo á Escobedo-wiracocba compadritoy, anda pues, sin cachaza, yo tengo que llevar los abri– gos para Isidro y le contaré que tú vas á salvarnos, adi6s. -Ratón, caiste á la ratonera.,- díjose riendo Es– cohedo, y en seguida se preparó para ir eii busca de Estéfano Benites para comunicarle el negocio que había a·rreglado, de que partirían por mitad, dejan– do las .cuatro vaquillas exentas del' embargo decre– tado, pues aparecerían como propiedad de Escobedo · 6 de Benites.
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