Aves sin nido
176 AVES SIN NIDO ============================================at acuérdate que soy la esposa de Sebastian, y á quien me liga ....... la gratitud, y á quien tú tienes que res- petar como· ........ á un padre verdadero; - contestó doña Petronila ·bajando Ja vista por dos veces. -No lo olvidaré madre mía; y ahora vamos á des– cansar de tan afanoso día;-repuso Manuel besando la mano de su madre como despedida nocturna. X Una vez encerrado en la cárcel el campanero Isi– dro Champí, las puertas no volvieron á abrirse para_ restituirle la libertad. Sepamos lo que pasó con su mujer la. tarde en que se dirigió á casa de su .compadre E~co bedo, en de· ·manda de apoyo y consejos. -¿Con que está preso mi compadre?- dijo Esco– bedo despues de cruzados los saludos, y comunica– da la noticia por la india. -Sí compadrey, wiracocha. ¿Y qué hacemos pues? socórrenos tú; - rep:uso la mujer compungida; á lo que Escobedo respondió dándole una suave palmada en el hombro. -¡Ajá! perq, á pedir favor no se viene así ... con las manos Ümpias .......: y tú que tienes tantos gana- dos, eh ..·.... ? comadrit~y? ..... . -Razón tienes, wiracocha compadr.e; pero, salí de mi casa ·como venteada por los brujos, y mañana,
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