Aves sin nido

CLORINDA MATTO DE TURNER 159 VII Don .Fernando se iba preocupando cada día más sériamente acerca del porvenir que le aguardaba en Kíllac, sin fiar en la calma del momento que él juz– gaba aparente, pues empleaba dinero en practicar averiguaciones secretas, y estaba al corriente de lo que pasaba en el vecindario, aunque no lo comuni– caba á Lucía, cuyo estado era delicado. La Providencia iba á bendecir aquel hogar con la intervención de un vástago; circunstancia que hacía pensar con frecuencia al futuro padre en la necesi– dad de tomar una resolución definitiva, trascurrien– do en medio de vacilaciones, tres meses desde cuan– do Manuel hizo la visita de que .salió llevando un mundo de proyectos. Un día cruzaron por la mente de don Fernando ideas fijas, y se dijo: . -Los progresos de Margarita, la docilidad de Rosalía que promete ser una buena muchachita; el estado de mi J.Jucía; todo me muestra una nueva faz encantadora para la familia. Estoy llamad<;> á no despreciar la ocasión, y ser cuanto más feliz sea po– sible en la vida con una esposa com.o Lucía. ¡ Sí ! ¡he de resolverme!

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