Aves sin nido
142 AVES SIN NIDO y los otros amigos de aquí?-preguntó don Bruno con manifiesto interés . -'fodos buenos, mi Coronel, y francamente, á mí me gusta mucho Benites. -Pues hágalos llamar, don Sebastian. Yo quiero dejar todo nuestro plan administrativo acordado para seguir mi viaje, porque no debo demorar mi juramento. -En el istante; mi Coronel, aunque, francamen– te, no tardarán en venir á felicitar á usted; ya en el pueblo se sabrá su llegada;-repuso don Sebastian que se sentía totalmente reanimado. .. Todos los escrúpulos que las palabras de Manuel levantaron en su alma, habían desaparecido al in– flujo de la voz del Coronel Paredes con la misma rapidéz con qu€) se cambian los dorados celajes de verano, ó las buenas ideas ante la superioridad mo– ral de quien las combate. IV La visita de Manuel á casa de don Fernando re– solvió uno de los puntos importantes de su vida, como se verá más adelante. Don Fernando Marín refirió á Manuel los porme– nores de lo ocurrido en el juzgado, y terminó así: -Y todo esto ¿no le dá á usted la más triste idea de lo que son estas autoridades, don Manuel?
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