por los incas porque les brindaba una base para la conquista y la colonización de las regiones ubicadas tanto al norte como al este. Se dice que Viraqocha, el padre de Pachakuti, fue quien llevó a cabo las primeras incursiones en la parte alta del valle del Urubamba (Sarmiento de Gamboa 1943 [1572]: cap. XXV, 81), mas la integración de Ollantaytambo y la parte baja del valle al reino inca se atribuye a Pachakuti. En su búsqueda de poder y territorios, Pachakuti declaró la guerra a los pobladores de Ollantaytambo; los mató y luego quemó el poblado, antes de regresar al Cuzco y proseguir sus conquistas (Sarmiento de Gamboa 1943 [1572]: cap. XXXV, 99-100; Cobo 1964 [1653]: vol. II, libro XI, cap. XII, 79). Pachakuti anexó Ollantaytambo a sus propiedades reales (Rostworowski 1970: 159, 253) y ordenó la construcción de suntuosos edificios en Tambo (Sarmiento de Gamboa 1943 [1572]: cap. XL, 111).5 Fuera de esto, prácticamente no existe mención de Ollaytantambo en las crónicas hasta cuando acontece la rebelión de Manqo ’Inka, el nieto de Pachakuti. ’Ataw Wallpa había vencido a su hermano Waskhar luego de una sangrienta guerra civil y había tomado el control, pero luego él mismo fue capturado por Francisco Pizarro en Cajamarca. Aquellos que apoyaban a Waskhar, bajo el liderazgo de Thupa Wallpa, vieron la oportunidad de retomar el poder mediante una secreta y desleal alianza con los conquistadores españoles. Subsecuentemente, Thupa Wallpa fue coronado con el auxilio de Pizarro, mientras que ’Ataw Wallpa fue sentenciado a muerte. El reinado de Thupa Wallpa fue, sin embargo, breve, ya que murió pocos meses después de su coronación. En su lugar, Manqo ’Inka —quien era reconocido por los seguidores de Waskhar como el legítimo sucesor, además de ser considerado un oportuno aliado por Pizarro (Rowe 1989b) — toma el poder. Los españoles sin embargo, maltratan y abusan mucho de él (Rostworowski 1970: 211, 212). Al darse cuenta de que los españoles no tenían intención de ayudarle a retomar el control del imperio, sino que querían las tierras para ellos, Manqo ’Inka conspira con otros dignatarios incas y conforma una milicia formidable, la que enfiló hacia el Cuzco en mayo de 1536. En un principio, Manqo ’Inka dirige su campaña desde Calca, pero luego escoge Ollantaytambo como su puesto de comando. Sus esfuerzos fracasan al tratar de vencer a los españoles en Cuzco, pero tiene éxito en mantenerlos fuera de Ollantaytambo, donde les infringe una de las más importantes derrotas sufridas por los españoles en su conquista del imperio inca (Pizarro 1986 [1571]: 146-148). A pesar de su victoria, 37
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx