del bloque es bastante similar a la calle adoquinada en la cual el experimento tuvo lugar y, por ello, es posible que los coeficientes de fricción de ambas superficies sean comparables. En consecuencia, las fuerzas y el número de personas requeridos para mover los bloques son también comparativamente similares. REVISIONES Fig. E.6. El bloque descansa sobre una capa de cerca de 25 a 30 centímetros de suelo de grava compactada, en el cual se encuentran empotradas grandes piedras, las que se hayan en contacto directo con el bloque. ’Inkamisana El conjunto de piedras labradas en el perfil rocoso de la base de los flancos oriental y norte del cerro Bandolista, unos 150 metros al norte de Manyaraki, es conocido localmente como ’Inkamisana. Estas tallas han constituido un laboratorio importante en la investigación del autor sobre las técnicas de cortado de las piedras de los incas. Fue en este sitio donde encontró las más importantes pistas de la técnica alternativa de aserrado en piedra a la cual se refirió en el capítulo 10 (p. 236), pero quizá por estar absorto en los más mínimos detalles, falló en transmitir al lector la sensación de grandeza y esplendor producido por las caras de roca tallada y sus alrededores como un todo (Fig. E7). Este esplendor y grandeza debieron ser más impresionantes durante el tiempo de los incas. Desde 1984, la arqueóloga peruana Arminda Gibaja ha limpiado y excavado parcialmente la explanada al pie de la roca, y descubrió canales — algunos tallados en la cara rocosa y otros bajo tierra— que una vez alimentaron fuentes y estanques. Hoy en día, el agua fluye una vez más por estos canales, lo que recrea parte de su encanto original. 355
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