Arquitectura y construcción incas

la manzana había sido removida para hacer adobes, lo que dejó al descubierto cimientos adicionales, así como un canal que no había sido visible antes, y que discurre a lo largo de la manzana de Norte a Sur. El autor sospecha que este canal corría a lo largo de un antiguo callejón. Al año siguiente, esta sospecha tuvo mayor credibilidad gracias a las limpiezas y excavaciones realizadas por COPESCO en la Manzana 20, las que revelaron un callejón con un canal que dividía la manzana de norte a sur, con el extremo sur precisamente alineado con el canal de la Manzana 18. Lo que no se ha determinado es si el canal continuaba hacia el extremo sur de la Manzana 18. Si el canal y el callejón son de tiempos incas, eso produciría ciertas dudas acerca de que «[...] las cuatro calles longitudinales y las siete transversales son la estructura del poblado inca original» (véase capítulo 2, p. 76). Esta puede haber sido la estructura, pero es obvio que la parte norte del poblado, al menos más allá de la sexta calle transversal, fue diseñada de manera diferente a la parte sur, hecho que reabre las preguntas acerca de la relación funcional entre ambos sectores. Sector Qozqo: la plaza incaica y su trazado Con anterioridad, el autor contemplaba la posibilidad de que la manzanas 11 y 12, así como parte de las manzanas 8 y 9, pudieron formar en tiempos incas una gran plaza frente a los grandes vestíbulos o kallanka en los lados norte y sur, y que se abría hacia el este y Laris Calle (véase capítulo 2, p. 77). Los grandes vestíbulos en el lado norte estaban claramente establecidos, mientras que los del lado sur eran hipotéticos. El trabajo de COPESCO tiende a apoyar la hipótesis del autor en relación a la forma y extensión de la plaza, y también verifica la existencia de los grandes vestíbulos en el lado sur. Se han encontrado parte de los cimientos de los grandes vestíbulos a lo largo de la segunda calle, pero no vestigios de ningún edificio antiguo hacia Laris Calle. ’Araqhama y Manyaraki En un momento serendípico en 1993, el autor se topó con los restos de un muro de 16 metros de longitud, conformado por piedras hermosamente labradas en la ribera occidental del río Patakancha, a unos 60 metros al sur del puente (Fig. E5). El río Patakancha fue canalizado durante tiempos incas, pero este muro no era parte de la canalización, pues se encuentra muy arriba de la ribera del río. Pudo ser un muro de contención o de terraza, pero ninguno de los otros muros de contención a lo largo del río 352

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