revisar varios de los trabajos que se mencionan a continuación, el autor se apoyará principalmente en sus propias observaciones. La reconstrucción del Callejón Fig. E.1. El sector oriental de los elaborados muros que delimitan el Callejón fue reconstruido en 1988. En 1988 fue reconstruido el sector oriental de los elaborados muros que delimitan el Callejón en la zona más cercana al poblado (Fig. E1). El autor informó con anterioridad que las excavaciones revelaron la existencia de un canal de irrigación construido con esmero que discurría al pie del muro de las celdas (capítulo 4, p. 133). Desde el punto de vista del autor, este canal, construido exclusivamente para los terrenos del Callejón, enfatiza aún más la importancia de esta parte del sitio como un rasgo muy especial del complejo arqueológico de Ollantaytambo. Se esperaba que las excavaciones en este lugar arrojaran luces o resolvieran algunos aspectos acerca de cómo se accedía al Callejón desde el poblado, pero esto no ocurrió. T’iyupunku y el Muro de los Cien Nichos La reconstrucción de la doble entrada de T’iyupunku es un ejemplo de lo que, en opinión del autor, nunca debe hacerse (Fig. E2). Habiéndose documentado cuidadosamente los restos de las entradas, así como sus muros adyacentes (Fig. 2.3), el autor sabía que no existía evidencia alguna que permitiese determinar la posición de los dinteles y la altura de las puertas. Mucho menos había evidencia para la actual cabecera escalonada con que se rematan los muros sobre las entradas y el muro adyacente. Muy 345
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx