Arquitectura y construcción incas

Fig. C.10. El sitio de ’Inkaraqay es notable por su serenidad. El sitio cuenta con cinco edificios bellamente emplazados en una amplia terraza que domina un riachuelo de aguas cristalinas (Fig. C.11). Dos estructuras de gran dimensión de tipo vestíbulo (D y E), cada una de 11 por 16 metros, se ubican frente a frente en los extremos de un patio abierto. Se encontraban cubiertas con techos a dos aguas, con sus muros interiores cubiertos por nichos y algunas ventanas sobre ellos, dos ventanas altas en cada hastial y dos entradas que miran al patio central. Dos pequeños edificios (B y C), cada uno de 8 por 10 metros, están unidos mediante una entrada de doble jamba entre ellos y también tenían techos a dos aguas. El diseño de los edificios de cada grupo es bastante estándar, así como su disposición de a dos, pero lo que es bastante inusual es la yuxtaposición de los dos grupos: el primer grupo obstruye la vista a la puerta de doble jamba del segundo e impide el acceso directo a la misma. El quinto edificio, llamado Edificio A, es realmente excepcional. No se conoce estructura alguna ni remotamente similar a esta en ningún otro asentamiento inca (Fig. C.12). Tiene dos pisos, se asienta contra el muro de la terraza y tiene forma de «U». Sus alas encuadran un pequeño patio que se orienta hacia el arroyo. Esta construcción es perfectamente simétrica a lo largo de su eje central y se accede al segundo piso desde la terraza superior y, por abajo, a través del patio. En la primera planta, las dos alas se encuentran divididas en dos por dos muros con nichos en el lado oeste. A los dos cuartos resultantes, uno a cada lado, se accede de manera lateral desde el patio a través de un par de corredores cortos. Cada cuarto tiene una ventana con doble marco que mira hacia el arroyo. Debido al relleno, el autor no está seguro de la configuración de la amplia área 339

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