Arquitectura y construcción incas

debían de trabajar exclusivamente y durante todo el año para los gobernantes incas. Los kamayoq se distinguían de acuerdo con su especialidad. Existen referencias en Guaman Poma de Ayala (1980 [1615]: 191 [193]) acerca de la existencia del quiro camayoq (‘carpintero’, y del rumita chicoc (‘picapedrero’), así como del quero camayoq (‘carpintero’ o, literalmente, ‘quien trabaja la madera’) y pirca camayoc (‘albañil’ o, literalmente, ‘hacedor de paredes’) en Falcón (1918 [1567]). Cobo también menciona a arquitectos y maestros albañiles: «Tenían los reyes Incas gran número de arquitectos y maestros de cantería, que aprendían el oficio con gran perfección y vivían dél; los quales no hacían otras obras más que las del rey, que los traía siempre ocupados en las muchas fortalezas, templos y palacios que por todo su reino hacía edificar; [...]» (1964 [1653]: vol. II, libro XIV, cap. XII, 260). 2 Tal como describe Cobo, el estatus de estos arquitectos y maestros albañiles correspondía de manera clara a aquel de los kamayoq antes mencionados. Se desconoce si las actividades del arquitecto y maestro albañil estaban bien diferenciadas como dos profesiones distintas o si quien era maestro albañil, era al mismo tiempo maestro de obra. Si estas fueron profesiones diferenciadas, es probable que el arquitecto fuese el mismo Inca o nobles puestos por él a cargo de proyectos específicos. Tal y como documenta Betanzos, Pachakuti parece haber sido su propio arquitecto durante la construcción del Templo del Sol: «[...] e visto por el sitio do a él le pareció mejor que la casa debía de ser edificada mandó que allí le fuese traído un cordel e siéndole traido [...] el mesmo por sus manos con el cordel midió e trazó la casa del sol [...]» (1987 [1551]: cap. XI, 50). Más adelante, Betanzos describe como Pachakuti supervisa a sus trabajadores en las labores de extracción y cortado de las piedras, así como en la recolección de los demás materiales de construcción: «[...] e siendo ya allí pusieron por obra el edificio della bien ansi como Ynga Yupangue la habia trazado y imaginado andando él siempre y los demás señores encima de la obra mirando como la edificaban y ansi él como los demás trabajaban en el tal edificio [...]» (1987 [1551]: cap. XI, 50). Betanzos también narra como Pachakuti se hallaba involucrado en la concepción y trazado del Cuzco, cuando decidió reconstruir la ciudad de acuerdo con su estatus de capital del nuevo imperio (1987 [1551]: cap. XVI, 75, 76), como también lo hizo su hijo Thupa ’Inka Yupanki en la construcción de la Fortaleza de Sacsahuaman: «[...] subió el Ynga al sitio 31

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