reportes de Llanos sugiere que hubiesen existido otras estructuras con este material además del Muro de los Doce Sillares (1936: 123-156), y las excavaciones realizadas en ’Inkamisana entre 1981 y 1982 por el Instituto Nacional de Cultura no arrojaron ningún esclarecimiento acerca de otras construcciones de andesita fuertemente alterada además de las conocidas. Dado que los bloques verdes excavados por Llanos se encontraron en una fila muy ordenada, además de tallados y pulidos en todas sus caras, es probable que hayan sido tomados de un muro preexistente. El orden en el cual se ubican quizá es el mismo en el cual fueron removidos, pero queda por determinar quién lo hizo. Por la cantidad de bloques de andesita fuertemente alterada que pueden observarse en los muros de la iglesia, no es descabellado pensar que los españoles desmantelaron el muro y dejaron los bloques que no usaron dispersos en los alrededores. El Sector Medio Algunas actividades de remodelación, si bien menos extensivas, pueden observarse también en el Sector Medio (Fig. 14.16). Como se mencionó antes, el Edificio A fue levantado tardíamente contra la rampa suroeste. Sus dos muros cortos no se unen a los muros longitudinales ni tienen sus propios cimientos. Un pozo de excavación, aún abierto, pasa por debajo del muro corto noroeste y revela que el terreno en el cual se construyó este es un relleno, y aunque la excavación no llega hasta el piso original, muestra que la gruesa capa de enlucido arcilloso en el muro suroeste se extiende más abajo del nivel del fondo del pozo. 303
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