Arquitectura y construcción incas

se han usado en Ollantaytambo. Es posible que hayan sido extraídos del extremo inferior de la cantera oeste, la fuente más distintiva de este tipo de material. No se detectan signos de reutilización en estos bloques, hecho que indica que fueron extraídos con la intención de ser usados específicamente en la construcción de las jambas de la Puerta Inconclusa. Al mismo tiempo, esta evidencia sugiere que la cantera oeste se encontraba activa y explotada por los incas en el momento en que el sitio fue abandonado. El Recinto de los Diez Nichos se encuentra construido esencialmente con piedras de toba riolítica, con solo una notable excepción: un bloque de riolita rosada de grano grueso forma la base de la jamba norte del portal que aún existe. Fig. 14.15. El umbral de la Puerta Inconclusa fue hecho de piedras de riolita rosada de grano grueso, mientras que sus jambas fueron hechas en riolita gris de grano fino. Dada la tendencia incaica de escoger la piedra adecuada para una finalidad requerida, la mezcla de piedras tanto aquí como en el Muro de la Puerta Inconclusa deben tener algún significado, y este pudo haber estado probablemente asociado al lugar adonde se dirigían estas puertas, aunque hubiese sido una decisión producto de la premura. Los bloques verdes A juzgar por los bloques verdes de andesita fuertemente alterada que se encuentran alrededor de la Fortaleza, en la explanada y en su base, así como los usados en la construcción del campanario de la iglesia del poblado, debieron existir en algún momento una o más estructuras con este tipo de bloques en áreas aledañas. Para determinar de dónde provienen los bloques se requeriría de un concertado esfuerzo arqueológico. Nada en los 302

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