del cual fueron removidos y puestos en dicha posición actual. No hay razón para la presencia de piedras con los bordes o superficies pulidos si no están unidas a otras, pero en este caso están separadas por piedras sin cantear. Como se señaló antes, el Muro de los Seis Monolitos nunca fue terminado. Fue, al menos en parte, construido con bloques reutilizados o reubicados. La superficie altamente pulida del cuarto monolito, hasta donde es posible percibir, sugiere que alguna vez esta piedra se ensamblaba con otra. El borde o labio cóncavo y pulido, así como la superficie pulida adyacente en el borde izquierdo de la cara suroeste del primer monolito, sugieren que este se ensamblaba con un bloque diferente, el que se encuentra en la actualidad muy cerca (Bloque 14) y separado solo por entre 3 y 4 centímetros (Fig. 14.5). El borde o labio cóncavo sugiere que esta piedra esquinada fue una piedra-cuña y que debió ser levantada después de que el bloque al que se ensamblaba se encontrara en su posición. Es muy posible que los muros laterales hubiesen sido planeados para tener un aparejo similar al del Muro de los Seis Monolitos. Los dos megalitos que enmarcan en cada esquina el muro suroeste pueden ser interpretados como marcas que definirían el trazado del muro. Varios de los bloques con dimensiones similares a los del Muro de los Seis Monolitos y las delgadas piedras fileteadas que se encuentran en las inmediaciones indican la intención de levantar otros muros siguiendo el modelo de primero. El Bloque 2 en el muro noreste presenta sus lados pulidos, característica que indica que también tuvo una posición diferente. El rebajo en su esquina superior derecha, también pulida, pudo servir para 293
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