Arquitectura y construcción incas

Fig. 13.4. Las características de este bloque suelto, en la base de la gran escalera de la Colina-Santuario, sugieren que en alguna parte se levantó otra entrada de doble jamba en ambos lados del muro. La doble jamba en las entradas era usada en solo uno de los lados del muro, generalmente el de afuera. En ocasiones muy contadas, como en el caso de la Puerta de T’iyupunku, se encuentran dobles jambas a ambos lados del muro. Varios bloques sueltos tallados que se encuentran en la base de la gran escalera de la Colina-Santuario sugieren que en alguna parte se levantó otra entrada con dobles jambas en ambos lados del muro (Fig. 13.4). Las entradas de doble jamba en Ollantaytambo son, típicamente, accesos a grupos de edificios y no a construcciones individuales, pero hay una notable excepción: la entrada de doble jamba en la esquina noreste de la Estructura E en Manyaraki. Este excéntrico portal y el edificio al cual conduce merecen mayor investigación. Nichos Con la excepción de los depósitos, que no contienen ningún nicho, todos los edificios en Ollantaytambo están provistos con muchos de ellos en sus muros interiores. Los nichos se ordenan en una hilera, a 1,20 o 1,50 metros del piso, a lo largo de las caras de los cuatro muros e interrumpidos solo por los vanos de las entradas. Las dimensiones y espaciados de estos nichos muestran un amplio rango de variación. En las kancha, los nichos tienen típicamente 90 centímetros de altura, cerca de 35 centímetros de profundidad, 50 centímetros en la base y 40 centímetros en el dintel (Fig. 13.5). Dependiendo de la longitud del muro y del número de nichos dispuestos en él, el espacio entre nichos varía entre 130 y 150 centímetros, medidos de eje central a eje central. En comparación, los nichos en el 267

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx