Arquitectura y construcción incas

Una práctica común entre los canteros es tallar una marca de referencia tal como un reborde estrecho a lo largo de los bordes de un bloque de piedra (Fig. 10.4) o una ranura a lo largo de la cara para que sirvan como guía para la forma final de la pieza. Varias de estas marcas de guía se pueden encontrar en Ollantaytambo, tanto en las piedras in situ como en bloques sueltos. La cara sobresaliente de una piedra en el muro que flanquea la escalinata que llega a la Puerta Inconclusa deja pocas dudas de que los albañiles incas tallaban estas marcas en los bordes antes de cortar las caras. La ranura tallada a lo largo de la cara del gran bloque al final del muro suroeste del Templo del Sol es un ejemplo de una marca usada como referencia para el plano en el cual la cara debía de dársele acabado (Fig. 10.5). El autor interpreta las dos filas de concavidades circulares en la cara superior de un bloque abandonado, conocido como ’Inka Qunqurina (Bloque NA-21), en el camino bajo la Fortaleza, como marcas de referencia para el trabajo final de dicha cara (Fig. 10.6). Una vez hecha la marca, probablemente fue trabajada en patrones de concavidades, paneles cuadrangulares y depresiones paralelas contiguos. Las marcas del tallado en ’Inka Qunqurina apoyarían esta afirmación. En algunas partes, la cara superior del bloque fue cortada en un patrón de amplios paneles hasta llegar a la profundidad indicada por dichas marcas de referencia. Fig. 10.4. Una práctica común entre los albañiles es hacer una marca, como un estrecho reborde hacia los bordes de la piedra. Nótense también los hoyos en la piedra, más grandes hacia el centro de la cara y más pequeños a lo largo de los bordes, hecho que sugiere el uso de diferentes tipos de herramientas. 223

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