Capítulo 9 EL TRANSPORTE DE LOS MATERIALES LA RUTA DE TRANSPORTE Sin contar los bloques que aún quedan en las canteras o aquellos almacenados cerca de ’Inkaraqay, cerca de 40 bloques de riolita rosada de grano grueso señalan el camino por el que las piedras fueron transportadas desde las canteras hasta el lugar de construcción en el área del templo en la Fortaleza de Ollantaytambo (Fig. 9.1). Todos estos bloques muestran huellas de haber sido trabajados. Desde la cantera sur, los bloques fueron trasladados en dirección este mediante un sistema de rampas que llegaban hasta los resbaladeros que bajan de un barranco y sobre un camino que conducía a ’Inkaraqay, donde se apilaban junto con los bloques que llegaban desde las canteras norte y oeste. Desde aquí, todos los bloques eran acarreados sobre un camino hasta el último resbaladero que baja hacia el río Urubamba. Un bloque aún se encuentra atascado en este resbaladero y cuatro más están dispersos en la planicie aluvial, entre la parte inferior del resbaladero y el río. Pequeñas prominencias que sobresalen en la planicie aluvial podrían indicar la presencia de más bloques, enterrados en el área. Existen indicios de que el último resbaladero no se usaba siempre o que fue convertido en un atajo que no estaba en los planes originales. En la parte superior del resbaladero, una antigua rampa, la prolongación del camino de arriba, dobla hacia el Este; se puede seguir el rastro de esta rampa hasta por lo menos 250 metros más adelante antes de llegar a un derrumbe que ha borrado todo rastro de ella. Si se proyecta el recorrido de esta rampa desde donde termina actualmente, bien pudo haber llegado hasta el río justo al oeste de Runku Raqay. En este punto, el río emerge de un cañón y aún es estrecho y profundo; por otro lado, la margen izquierda es bastante empinada y varias terrazas en la margen derecha obstaculizan el camino, convirtiéndolo en una ruta casi imposible para bloques que 209
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx