Aunque se desconoce el uso de Q’ellu Raqay, según Sawyer fue construida para «servir a un propósito importante» (1980: 71). También sugería que para entender su función, debía tomarse en consideración su conexión con el Callejón y la configuración de los muros a manera de celdas. El autor podría añadir que también se debe considerar la ubicación específica de Q’ellu Raqay y las extensas modificaciones al paisaje y sus alrededores inmediatos. Q’ellu Raqay se asienta al final del Callejón y de manera opuesta al poblado. La única manera de acceder hasta allí desde el poblado es precisamente a través de la depresión, a lo largo de las celdas del lado este. No está claro por dónde y cómo se accedía desde la explanada al pie del poblado a la quebrada, ya que esta importante conexión se encuentra oculta del todo por construcciones modernas en el lado sur de la Plaza de Armas. Un muro bastante deteriorado, ubicado de manera perpendicular al este de las celdas de la esquina noreste de la depresión, tuvo dos o más entradas de doble jamba y debe de haberse extendido más hacia el este. Por presentar dichas características, bien pudo haber servido como entrada al Callejón y a Q’ellu Raqay. Otros indicios acerca de la conexión entre el Callejón y la explanada probablemente serán sacados a la luz por las excavaciones que lleva a cabo el Instituto Nacional de Cultura en esta área. Una vez dentro del Callejón se siguen las celdas hasta el extremo del Segmento I para alcanzar otro muro —con una puerta de doble jamba— construido hacia el oeste y en ángulo recto con el Segmento I. Esta entrada conduce hacia fuera del Callejón y a la terraza superior que se encuentra a lo largo de su lado este. Estrechándose a medida que se aproxima a Q’ellu Raqay, la terraza comienza a presentar una suave pendiente hacia las ruinas y sobrepasa el complejo por el lado oeste. Posiblemente, desde ella se accedía al complejo mediante una entrada de doble jamba que daba a la Plaza I y no a través del pasaje entre las estructuras A y B. Este pasaje se encuentra a un nivel más alto, sobre otro muro de terraza, y no es accesible de manera directa desde la terraza de ingreso. Sin la ampliación oeste de la Estructura C1W allí construida, la suave pendiente de la terraza habría conducido al visitante con gran facilidad a las plazas IIW y IIIW. Esta ampliación no solo obstruye el acceso directo, sino que, además, interfiere con el perfecto alineamiento de los muros del lado oeste de la Plaza I y de la Estructura E, por lo que puede ser, más bien, una modificación posterior al plan original. 139
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