entrada noroccidental solo quedan los cimientos. Se encontraba construido de piedras de tufo soldado en lo que se llama comúnmente mampostería poligonal.26 Esta mampostería contrasta con la mampostería de piedras de tufo soldado del adyacente Muro de la Puerta Inconclusa, así como con la de los muros de los andenes sobre los cuales se levanta el Recinto de los Diez Nichos. Debido a que una pequeña y sutil punta se proyecta desde la base de muchas piedras de una hilada y empalma exactamente en la junta vertical de una hilera inferior (Fig. 3.13), Harth-Terré la denominó mampostería escudiforme (1965: 158). Hasta donde el autor tiene conocimiento, este tipo de mampostería es exclusiva de Ollantaytambo y no se repite en ningún otro lugar. Fig. 3.13. Debido a una pequeña y sutil proyección en forma de punta en la base de muchas piedras, que encajaba perfectamente con las que le servían de lecho, Harth-Terré denominó a esta forma de construcción como «mampostería escudiforme». Las estructuras de riolita rosada, como el Primer Muro, el Segundo Muro y el Templo del Sol, no son más que una pequeña muestra de lo que viene después; sin embargo, esta es lo suficiente sugerente como para dejar al visitante en suspenso mientras se trata de imaginar el esplendor de esta obra maestra. Probablemente, ninguna de estas estructuras fue planeada como edificio: el Primer Muro y el Segundo Muro pudieron haber sido muros de terraza y el llamado Templo del Sol probablemente una plataforma, puesto que está construido alrededor de un afloramiento del lecho rocoso. Esta interpretación se invalida parcialmente por unas misteriosas trincheras cuidadosamente construidas, una detrás del Primer 111
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