62 Necesito una flor Para vivir necesito una flor, un río, un pájaro. Cuando permanezco en el monte, todo resulta conforme a mis deseos, esos monos trepados en los árboles, las serpientes deslizándose entre las hojas, las hormigas rojas y las hormigas negras haciendo sus caminos interminables, los aguaceros y los relámpagos que parecen latigazos, y los truenos que son los dueños de la noche. Pero cuando voy a las ciudades apenas encuentro la naturaleza, no hay lagartos ni ronsocos, ni tortugas en los senderos, solo gatos y perros domesticados, y hombres y mujeres con la mirada perdida, extraviados entre edificios y cláxones. Encuentro a una ardilla en lo alto de una rama y la considero una diosa.
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