Alicia a través del espejo

pensó) el que aunque lograba arrancar bastantes de los juncos más bonitos, mientras el bote se deslizaba entre ellos, siempre parecía que había uno más hermoso más allá de su alcance. -¡Los más preciosos están siempre más lejos! -dijo al fin, dando un suspiro, ante la obstinación de aquellos juncos, empeñados en ir a crecer tan apartados; e incorporándose de nuevo sobre su banqueta, con las mejillas encendidas y el agua goteándole del pelo y de las manos, empezó a ordenar los tesoros que acababa de reunir. ¿Qué le importaba a ella que los olorosos juncos hubieran comenzado a marchitarse y a perder su perfume y su belleza desde el momento mismo en que los recogiera? Si hasta los juncos olorosos de verdad, ya se sabe, no duran más que un poco... y éstos que yacían a manojos a sus pies, siendo juncos soñados, iban fundiéndose y desapareciendo como si fuesen de nieve... pero Alicia apenas si se dio cuenta de esto, pues estaban pasando

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx