7 Ensayos 90 años

98 Sara Beatriz Guardia Dos factores de su formación concurren a explicarnos esta mirada. La cultura popular huachana bebida en la infancia familiar, por un lado, y, por otro, la cultura traviesamente insumisa que practicaban los artistas que conformaban el grupo Colónida que lideraba Abraham Valdelomar. Humberto Rodríguez Pastor ha hurgado amorosa y devotamente, como diría el Amauta, en los archivos parroquiales y de diarios y revistas de Huacho y la región de "nes del silgo XIX y comienzos del XX, y en la memoria de habitantes muy mayores para identi"car las características de la cultura que bebió el niño José Carlos en su familia y en Huacho y el rosario de pueblos que forman su campiña16. Su libro nos conduce a las raíces de la identidad. Raíces que se hunden muy adentro y desde lejanos tiempos. José del Carmen La Chira, abuelo de José Carlos, arraigó como talabartero en la quebrada de Sayán procedente de alguna de las comunidades de la costa de Piura, Catacaos con más probabilidad. Y a estar por los censos que estudia Rodríguez, la población de esas comunidades era abrumadoramente indígena. Y por el lado de la abuela, Candelaria Vallejos, procedía de familias de las serranías de Oyón y Cajatambo. Bajaban a las fértiles quebradas templadas como Sayán para ocupaciones temporales o permanentes.17 Con la abuela y con su madre Amalia, un hermano y una hermana de ella, más sus hijos, primos de José Carlos, el niño compartió pocos pero intensos años de hogar, costumbres y creencias. Sufrimientos, gozos y alegrías que dejaron huella indeleble. Humberto Rodríguez informa un detalle de interés para su per"l de artista y pensador. La casa del hermano de Amalia que acogía a la extensa familia estaba cerca de donde acampaba el circo que alegraba la ciudad en días festivos. Como para todo niño, decir circo es desatar un mundo de imaginadas y reales payasadas y risas. También de angustias, añoranzas y tristezas. pasos acrobáticos las procesiones de diversidad de vírgenes en el culto católico en los pueblos del dilatado espacio cultural andino. En Perú destacan la Virgen de la Candelaria en el altiplano puneño y los saqras enamorados de la Virgen del Carmen en Paucartambo, Cusco. El esplendor de los cuerpos de hombres y mujeres que acompañan a la virgen testimonian la continuidad de rituales muy antiguos, prehispánicos, que describen los mitos andinos milenarios, como los recogidos en el Manuscrito de Huarochirí. 16 José Carlos Mariátegui Familia e Infancia. SUR, Lima 1995. 17 El área cultural de Oyón y Cajatambo pertenece a un espacio generador de culturas y lenguas, por eso sede de arraigados rituales religiosos andinos. Pierre Duviols llevó a cabo un extenso estudio de los procesos de extirpación de idolatrías publicado con el título de “Procesos de Visitas de Idolatrías, Cajatambo siglo XVII”, Fondo editorial de la PUCP e Instituto Francés de Estudios Andinos. Más recientemente Frank Salomón ha dado cuenta de esta riqueza cultural en su reciente libro “At the Mountian’s Altar, anthropology of Religión in an Andean Community”, Routledge, New York 2018. Esas provincias comparten esa característica con Huarochirí y Yauyos también en la costa y sierra de Lima.

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