7 Ensayos 90 años

92 Sara Beatriz Guardia voracidad depredadora de esos procesos lo subordinó y redujo a casi una coartada. Por eso, a pesar de que en las instituciones políticas y religiosas que conquistaron y colonizaron América y otros continentes hubo curas y monjas que criticaron esa práctica, los pueblos originarios vivieron la dolorosa experiencia de la violencia sin "n. La hacían soportable, por un lado, el relato de la injusticia representada en la vida y muerte de Jesús Cristo y la metafísica de una vida posterior de premios y castigos eternos. Y, por otro lado, la milenaria y sólida matriz cultural andina que vive la vida celebrándola en cada Raymi del calendario, con alegría y juego gozosos que brotan del esfuerzo compartido. En su condición subordinada, los pueblos originarios resigni"caron en alguna medida la simbología impuesta. Desde entonces hasta hoy.2 Segunda constatación. La civilización creada por los pueblos andinos y amazónicos se organiza alrededor de una ontología de parentesco cósmico, que fundamenta una moral de convivencia familiar de todos los seres. Sin exclusión de nada y de nadie. A diferencia del mandato cristiano que reduce al ámbito de los humanos la validez del Amaos los unos a los otros, el andino amazónico lo fundamenta en el parentesco de todos los seres del cosmos. Es el fundamento de la dignidad de todos los seres. En consecuencia, su crianza o cuidado mutuos es el fundamento de obligaciones recíprocas universales. No solo de los humanos. En el debate planetario,3 sobre las ya inocultables consecuencias catastró"cas que se derivan del llamado “desarrollo”, y su versión cosmética de “desarrollo sostenible”, un número de líderes políticos y sobre todo de artistas, cientí"cos y líderes espirituales y religiosos en las mismas sociedades hegemónicas muestra interés por la cosmovisión de los pueblos andino amazónicos, común por lo 2 Entre los jesuitas que han sobresalido durante el siglo XX en el registro de este sincretismo está el sacerdote Manuel Marzal. Nos ha dejado un vasto mural del catolicismo amerindio. Mencionamos algunos trabajos: El Sincretismo Iberoamericano, Fondo Editorial PUCP, Lima 1988. Tierra Encantada, tratado de antropología religiosa de América Latina, Trotta 2002. Su ponencia La Religión Quechua Actual, en el coloquio Estudios sobre religión iberoamericana, Méjico 2004. Un excelente homenaje a Manuel Marzal, S.J. se encuentra en el libro Los Rostros de la Tierra Encantada, Religión, evangelización y sincretismo en el Nuevo Mundo, editadop por José Sánchez Paredes y Marco Curatola Petrocchi, fondo editorial de la PUCP, Lima 2013. 3 Debate que tuvo su primer hito en la década de 1980 cuando la primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland presidió la comisión de NNUU que en el informe Nuestro Destino Común formuló el concepto de “desarrollo sostenible”. Fue la primera expresión crítica al carácter depredador de la práctica del llamado “desarrollo” que como expresión de la hegemonía occidental sobre el planeta había hecho la unanimidad en las elites gobernantes de todo el planeta. Las dimensiones de la destrucción que ocasionaba a las formas de vida existentes amenazaba la viabilidad de la vida de las futuras generaciones humanas.

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