62 Sara Beatriz Guardia "cidad de esa otredad que está aún luchando por hacer escuchar su propia voz en la sociedad criolla y por reivindicar sus valores, principios y modelos de conocimiento en el contexto de la modernidad eurocéntrica que fuera impuesta con la colonización y rearticulada con las sucesivas modernidades.28 Cómo podemos ver de alguna manera el proceder deba ser algo canibalezco, de incorporación de los distintos universos culturales por un lado, pero dejando paso a la interculturalidad también. Desde esta lógica calibanezca, quizá uno de los escritores que asumió es desa"ó, que Moraña señala que se puede detectar en la obra de Mariátegui, fue José María Arguedas, quién trato de resolver no solo en su escritura sino en su biografía ese con#icto. Vale recordar, y con esto "nalizamos, lo escrito en su texto “No soy un aculturado”: Contagiado para siempre de los cantos y los mitos, llevado por la fortuna hasta la Universidad de San Marcos, hablando por vida el quechua, bien incorporado al mundo de los creadores, visitante feliz de grandes ciudades extranjeras, intenté convertir en lenguaje escrito lo que era como individuo: un vínculo vivo, fuerte, capaz de universalizarse, de la gran nación cercada y la parte generosa, humana, de los opresores. El vínculo podía universalizarse, extenderse; se mostraba un ejemplo concreto, actuante. El cerco podía y debía ser destruido; el caudal de las dos naciones se podía y debía unir. Y el camino no tenía por qué ser, ni era posible que fuera, únicamente el que se exigía con imperio de vencedores expoliadores, o sea: que la nación vencida renuncia a su alma, aunque no sea sino la apariencia, formalmente, y tome la de los vencedores, es decir que se aculture.29 Estos son algunos de los temas sobre los cuales Mariátegui aún tiene mucho que decir en el contexto de la órbita decolonial en la cual se ha recuperado su legado y su actualidad. Sin duda, habrá otros tópicos sobre los que hay que volver como la cuestión de la modernidad, el mito, la heterogeneidad, etc., pero este me parece que es un avance para poner un par de temas a discusión. Bibliografía ALBO, Xavier. Pueblos indios en la política, La Paz, Bolivia, Plural/CIPCA, 2003. _____ Desafíos de la solidaridad aymara, La Paz, Bolivia, La mirada salvaje, 2010. 28 Mabel Moraña, La escritura del límite, España, Iberoamericana/Vervuert, 2010, p. 135. 29 José María Arguedas, “No soy un aculturado”, en José María Arguedas, El zorro de arriba y el zorro de abajo, Santiago de Chile, LOM, 2015, p. 8.
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