7 Ensayos 90 años

460 Sara Beatriz Guardia después-, ha tendido invariablemente, bajo diversos disfraces, a explicar la condición de las razas indígenas con el argumento de su inferioridad o primitivismo. Con esto, esa clase no ha hecho otra cosa que reproducir, en esta cuestión nacional interna, las razones de la raza blanca en la cuestión del tratamiento y tutela de los pueblos coloniales.”24 Finalmente, podemos concluir aseverando, paradójicamente, que las re#exiones y análisis críticos de Mariátegui sobre el problema y la cuestión indígena peruana y latinoamericana, no ha cambiado ni en su esencialidad, ni en su forma y contenido, y ni en su condición histórica -de más de 500 años- de atraso, explotación, marginación, exclusión, represión, violencia, masacres, abuso, desaparición, extinción y degradación de su dignidad humana, aunado a la crisis y pérdida de su identidad cultural que vivían –en la época de Mariátegui- y viven actualmente las comunidades, los pueblos y las naciones indígenas de Nuestra América. Por ello, la necesidad de releer, analizar y profundizar re#exivamente las ideas y el pensamiento marxista del Gran Amauta para conocer y resolver los problemas que, históricamente, han padecido los indígenas a escala local, nacional y latinoamericana, es una tarea obligatoria y permanente. Pues, como bien sabemos, la prognosis que Mariátegui advierte sobre el presente-futuro del problema indígena, actualmente, se comprueba en las luchas y logros alcanzados en los Territorios Autónomos Zapatistas, en el Movimiento brasileño de los Trabajadores Rurales Sin Tierra y en el Movimiento social global Vía Campesina. En palabras de Mariátegui: “Cuando se habla de la actitud del indio ante sus explotadores, se suscribe generalmente la impresión de que, envilecido, deprimido, el indio es incapaz de toda lucha, de toda resistencia. La larga historia de insurrecciones y asonadas indígenas y de las masacres y represiones consiguientes, basta por sí sola para desmentir esta impresión”.25 “Una conciencia revolucionaria indígena tardará quizás en formarse; pero una vez que el indio haya hecho suya la idea socialista, le servirá como una disciplina, una tenacidad y una fuerza, en la que pocos proletarios de otros medios podrán aventajarlo.”26 24 Ibídem. Pág. 211. 25 José Carlos Mariátegui. Obra Política. México, Ediciones Era, 1979, p. 242. 26 José Carlos Mariátegui. Textos Básicos. óp. cit., Pág. 185.

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