386 Sara Beatriz Guardia corrientes literarias y artísticas de expresión genuinamente nacional y José Carlos Mariátegui irrumpe en el escenario nacional con su proyecto socialista. Son los años del surrealismo, de la “Quimera de Oro” de Chaplin y de “El acorazado Potemkin” de Eisenstein. Las mujeres conquistan el campo literario y político. No piden permiso para ser escuchadas, proclaman su derecho a ser escuchadas. Cambian el suave vals por el charlestón, se cortan los cabellos y se despojan de sus largos trajes. En 1924, Mariátegui cali"ca como uno de los acontecimientos sustantivos del siglo XX “la adquisición de la mujer de los derechos políticos del hombre”, y señala que la mujer ha ingresado en la política, en el parlamento y en el gobierno. Re"riéndose al Perú, sostuvo que el feminismo no apareció como algo arti"cial ni arbitrario, sino como la consecuencia “de las nuevas formas del trabajo intelectual y manual de la mujer. Las mujeres de real "liación feminista son las mujeres que trabajan, las mujeres que estudian”56. Consecuentemente, la revista Amauta fue el primer espacio donde las mujeres pudieron escribir, publicar sus poemas, levantar la voz para dar su opinión sobre hechos que convulsionaban la vida política de entonces, o para referirse a los libros, la música, y el cine. En todas las ediciones de Amauta se publicaron artículos, cuentos y comentarios de Dora Mayer de Zulen, Carmen Saco, Julia Codesido, María Wiesse, Blanca del Prado, Ángela Ramos y Alicia del Prado. Además de una relevante presencia de poetas como Magda Portal, Gabriela Mistral, Ada Negri, Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou, Blanca Luz Brum, Graziella Barboza, Giselda Zani, María Monvel y María Elena Muñoz57. En el corpus del discurso de las mujeres de Amauta encontramos de manera recurrente opiniones sobre la relación entre los sexos, la maternidad y nuevos espacios públicos como la política y la literatura. La referencia a los problemas que enfrentaba el país desde una perspectiva crítica, el anhelo por un arte y ética nuevos, así como el impacto del capitalismo y la incorporación al trabajo. También re#ejan las contradicciones entre la vanguardia femenina de Amauta y la vida de la mayoría de las mujeres sometidas a una educación patriarcal y sentimental. El movimiento político, social y cultural que signi"có Amauta, tuvo pues un componente femenino indiscutible. Estas mujeres que se enfrentaron a los 56 José Carlos Mariátegui. “Las reivindicaciones del feminismo”. “Mundial”, Lima, 19 de diciembre de 1924. 57 Sara Beatriz Guardia. Mujeres de Amauta. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 2014.
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