160 Sara Beatriz Guardia de la Pachamama, la Madre Tierra, la naturaleza o como quiera denominarse ese bien jurídico vastísimo y no excluyente de la “animalidad universal” de los seres vivientes y de los bienes comunes a custodiar.51 Enseñanzas acerca de nuestro pasado -de la “tradición triple”- que coloca esta, nuestra América, frente a occidente en una posición de crucial relevancia respecto precisamente a la crítica de la colonialidad, al eurocentrismo ideológico y uno de sus conceptos claves, el de “raza” y sus consecuentes prácticas del “racismo”. Prácticas que atraviesan y dominan las ideologías más discriminatorias y etnocéntricas -formas extremas de la soberbia epistemológica de la idea misma de centro- a las dos orillas de Atlántico. Enseñanzas capaces de resistir y afrontar la anti-Historia que impone cotidianamente el totalitarismo "nanciero y que nos permiten/obligan afrontar ese retorno al futuro, entendido como recepción crítica del pasado, invocado por Aníbal Quijano, asumiendo en ello el legado de Mariátegui, cuando proponía transitar el camino de los proyectos históricos comunitarios del Buen Vivir, de Sumak Kawsay, del Suma Qamena o de la Vida Plena, como proyecto de existencia social divergentes y diferentes a los del proyecto capitalista-"nanciero. Proyectos de hegemonía cultural alternativa “que fueron interrumpidos, combatidos y clausurados -nos recuerda Rita Segato- por la colonialidad y la amnesia compulsiva impuesta a la población como modalidad del genocidio”.52 Volvamos entonces a confrontarnos con los Siete ensayos y a repensar a Mariátegui, motivados por su “patriotismo revolucionario” en la concepción y la práctica de una hegemonía política como tránsito y resultado del ejercicio del historicismo crítico nuestroamericano y su implícita hegemonía cultural y política emancipadora.53 51 Cuestión central para el presente/futuro de la entera“polis/mundo”, sobre el cual ha desarrollado la que considero la mayor y más original de sus encíclicas el papa Francisco: Laudato Sí, dada en Roma en 2015. La relevancia del vínculo entre la “teología de la liberación” y la cultura emancipadora nuestroamericana desde el Documento de Aparecida hasta la Exhortación Evangelii Gaudium ha sido documentada y valorada por la "lósofa argentina Emilce Cuda en el ya citado Para leer a Francisco: teología, ética y política, op.cit, p. 35. 52 Rita Segato, “Aníbal Quijano y la perspectiva de la colonialidad del poder”, en La crítica de la colonialidad en ocho ensayos, op. cit., pp. 35-67. La obra de referencia de Quijano citada es “Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina” en Edgardo Lander compilador, La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas, Clacso, Buenos Aires 2000. 53 Sobre las hegemonías culturales y políticas remito al cap. 7 “Culturas jurídicas y hegemonías políticas en los procesos constituyentes de los derechos y la democracia” de mi libro Constituciones, dictaduras y democracias. La con"guración política de los derechos, op. cit., pp.
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