157 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años se indica en El mani"esto comunista de 1848. Aunque también considera, de manera previsora, extensiones revolucionarias a sociedades preindustriales y Aricó dedica mucha atención al estudio que Marx hace de las comunidades agrarias (como bien lo documenta en el Apéndice 4 de su libro), ello aparece en forma temática precisamente en el Mariátegui de la “revolución socialista indoamericana”. Al poner énfasis en la “asimetría” entre “modelo teórico” e “historia real”, Aricó analiza y comprende la contribución tan innovadora y pertinente de Mariátegui a la concepción de“revolución socialista indoamericana”, como esencial para superar la incomprensión sustancial que había padecido la historia de nuestra América en las elaboraciones de Marx y Engels y, más tarde, en casi todo el pensamiento político de la Segunda Internacional, prueba del singular desencuentro, también político entre los teóricos del socialismo europeo y el continente americano. Lo cierto es que gracias a la visita de Aricó a Perú, desde el exilio mexicano, en octubre de 1979 (a dictar su seminario sobre Marx en la Ponti"cia Universidad Católica y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos) inicia la colaboración con Franco que si bien tendrá como propósito el “retorno de Mariátegui” también profundiza su lectura de Marx y en Lima publica su artículo sobre Marx en América Latina. Con Franco avanza en la proyección del citado Coloquio Internacional “Mariátegui y la revolución latinoamericana”, que tuvo trascendencia también en Italia, donde el Amauta era conocido desde los años setenta por mérito de Ruggiero Romano, que en 1972 hizo traducir los Siete ensayos por la editorial Einaudi, y de Antonio Melis y Renato Sandri que escribieron sendos artículos en Critica Marxista, la revista del Partido Comunista Italiano.47 Recuerdo que conocí a Pancho Aricó gracias a Juan Carlos Portantiero que me lo presentó en mayo de 1970, como se hace con “un hermano” porque así lo consideraba. El gobierno del presidente Salvador Allende me había invitado a participar en las actividades organizadas en ocasión del “Primer Primero de Mayo Socialista en Chile”. Antes de regresar a Roma pasé unos días en Buenos Aires y desde entonces nos unió una afectuosa amistad y una intensa colaboración cultural que duró hasta su prematura muerte en 1991. 47 Antonio Melis, “J. C. Mariátegui primo marxista d’America”; y Renato Sandri, “Mariátegui, via nazionale e internacionalismo nel terzo mondo”, ambos en Critica Marxista (Roma), año 10, núm. 6 (1972). Deseo recordar que fue gracias al decidido apoyo de Sandri, entonces responsable del PCI para América Latina, y al director del Instituto Gramsci, Nicola Badaloni, que junto con José Aricó logramos realizar el Primer Seminario Internacional sobre Gramsci y América Latina en ocasión del Festival dell’ Unitá, en Ferrara, en septiembre de 1985, con el título general “Las transformaciones políticas de América Latina: presencia de Gramsci en la cultura latinoamericana”.
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