136 Sara Beatriz Guardia su América “el único lugar donde convenga pensar en un gobierno Verdaderamente Republicano”.8 Hoy debemos entender que las sociedades que observaba Rodríguez —en gran medida similares a las que todavía existían en la época de Mariátegui— tenían la esencial peculiaridad en el ámbito de la historia contemporánea de Occidente de estar compuestas y caracterizadas por la sobrevivencia masiva y organizada de las etnias y sociedades existentes antes de la llegada de los europeos. Después del terrorí"co derrumbe del primer siglo las sociedades indígenas se recompusieron hasta otorgar al factor demográ"co gran envergadura para la con"guración de las poblaciones en los espacios que fueron dominados por los procesos de colonización y de mestizaje. El caso más signi"cativo en Suramérica es el de las diez provincias del Cusco que en 1689-1690 sumaban una población de 112 650 indígenas, que constituían 94.3% de la población total; en 1786 sumaban 174 623, que representaban 82.6% de los habitantes y un incremento de la población de 35.5% en el periodo. En Cochabamba, la población indígena pasó de 26 500 personas en 1683, a 59 300 en 1808, lo que representa un aumento de 55%. A su vez Arica y Tarapacá incrementaron su población nativa entre 1752 y 1792, y pasaron de 8 169 y 4 471 a 12 870 y 5 406 habitantes respectivamente, con aumentos porcentuales de 36.5% y 17.3%. Si estos datos indican un relativo fortalecimiento demográ"co de la población indígena, otros grupos étnicos crecían en el siglo XVIII a un ritmo mayor, aun cuando los pueblos originarios constituían más del 50% de la población total.9 Más en general, para 1825 (y después de los cambios político-demográ"cos de las guerras de independencia) los datos que se han podido reconstruir hablan de la existencia en la “América española” de alrededor de 1 400 000 blancos, 2 900 000 compuestos por las diferentes variantes de los mestizos, mulatos y afroamericanos y 3 200 000 de los diferentes pueblos y naciones indígenas. Todos estos indicadores de la dinámica socioeconómica también tuvieron causas y efectos en el tipo de intervención jurídica que fue generando y adoptando el 8 Ibid. p. 297. 9 Alberto Filippi, “La construcción histórica y pluriétnica de los derechos: desde los pueblos indígenas a los mestizajes de origen Ibérico y Africano”, I Encuentro Latinoamericano de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, Buenos Aires, Colegio Público de Abogados de la Capital Federal/Asociación de Abogados/as de Derecho Indígena/Ministerio Público de la Defensa, 2009, pp. 15-37 y a Santiago Gerardo Suárez, Los "scales indianos: origen y evolución del Ministerio Público, Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1995 (Colección de fuentes para la historia colonial de Venezuela), pp. 267-294.
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