300 años : Convento Santa Rosa de Ocopa

En la segunda mitad del siglo XX, la biblioteca de Ocopa, siguiendo los pasos de la Biblioteca Nacional, adoptó nuevas técnicas de clasificación y catalogación de libros, de acuerdo con normas internacionales. Este importante proceso fue liderado por el padre Julián Heras, quien, gracias a su formación como bibliotecario, emprendió en 1968 la tarea de clasificar y catalogar los más de 20.000 volúmenes que se estima albergaba entonces la biblioteca. Su labor marcó un hito en su organización técnica, como se explica seguidamente. El proyecto Heras El proyecto iniciado por el P. Heras resulta plausible desde todo punto de vista. Al parecer, fue concebido por él como una iniciativa personal, con algún apoyo de otros miembros de la comunidad franciscana, especialmente alumnos, en tareas complementarias. Pero las tareas en sí de clasificación y catalogación fueron realizadas por él mismo, utilizando en aquel entonces medios mecánicos, como la máquina de escribir para elaborar las fichas y las etiquetas. Es decir, toda la secuencia de tareas técnicas revela la complejidad del proyecto, sin olvidar que la clasificación de un libro requiere una lectura o prelectura y análisis previos. Lo mismo ocurre con la catalogación, es decir la descripción del libro, que se torna más engorroso, por exhaustivo, cuanto más antiguo es el ejemplar. Considerando estos aspectos, Julián Heras optó por realizar un trabajo técnico de nivel básico, no exhaustivo, como habría correspondido a una biblioteca patrimonial, con fondos antiguos. De ahí que, con criterio práctico y funcional, elabora solo dos catálogos (analógicos ambos), uno de autores y otro de materias, dos medios importantes para ubicar un libro en los estantes de una biblioteca. El bibliotecario Heras optaría por tal alternativa considerando varios factores, entre ellos: el tiempo promedio que lleva procesar un libro antiguo, así como también el tamaño de la colección por procesar. Por ello es que omite elaborar los otros catálogos, tanto internos (de ingresos, oficial y topográfico), como externos (el de títulos), como ya había advertido R. Liendo, bibliotecaria que estudió con detenimiento la biblioteca de Ocopa. Sin embargo, a pesar de sus limitaciones, esos catálogos han servido, sirven, como herramientas de acceso a los fondos de la biblioteca. Bibliotecario y reformador del sistema de clasificación Dewey Un factor favorable al proyecto de P. Heras es que él fue autor de la reforma del esquema de clasificación Dewey, clase 200, correspondiente a religión. Esto le permitió, sumado a su formación religiosa y vasta cultura, clasificar y catalogar con celeridad, especialmente, los libros relacionados con su especialidad. Su propuesta de reforma sería validada posteriormente por la Biblioteca Nacional. Como resultado del monumental trabajo realizado en un período relativamente corto (1968-1972), la biblioteca del convento de Ocopa cuenta hasta hoy con dos ficheros de doce gavetas cada uno, que contienen las fichas bibliográficas ordenadas alfabéticamente: unas por autor (catálogo de autor) y otras por temas (catálogo de materias o temas). Estos catálogos de fichas son los únicos mecanismos de acceso disponibles actualmente en la biblioteca, pero ambos en formato manual o analógico. Los dos catálogos, a la vista del público visitante y lector, se mantienen en buen estado de conservación a pesar de sus más de cincuenta años de antigüedad. 300 años. Convento de Santa Rosa de Ocopa 101

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