300 años : Convento Santa Rosa de Ocopa

Por eso, no sorprende tanto que este misionero políglota, capaz de articular oraciones en ocho idiomas, que cita a Aristóteles en griego y cuenta que se ha bañado en el río Éufrates (una mención que le confiere estatus de personaje bíblico), comente de repente el nombramiento del nuevo técnico de la selección peruana de fútbol (Óscar Ibáñez), como si una máquina del tiempo lo hubiera transportado en un segundo de la Antigüedad al siglo XXI. No es la única aparente paradoja que lo caracteriza. El padre Goico se niega a tener celular porque le gusta la soledad y no quiere ocupar su tiempo en responder llamadas, es un devoto del silencio y el estudio, pero está a años luz de ser un huraño. Atiende a todas las entrevistas que le solicitan, responde hasta lo que no le preguntan y practica el humor. El tricentenario de Ocopa lo ha investido de una celebridad repentina que encaja con naturalidad. “Para eso estoy”, bromea cuando le piden una foto. También compone y canta. “Porque busco una vida con sentido / mi ilusión es vivir el Evangelio / dar mi vida por todos mis hermanos / como Cristo amara hasta morir”, entona. Y cuando la ocasión se presta, manifiesta su filia por la tierra que lo acogió a los 12 años. Cuenta varias veces que tiene la nacionalidad peruana (hasta revela el número de su DNI). “Estoy encantado de estar en el Perú”, dice. Conoce todo el país, salvo Madre de Dios. “Espero morir en el Perú”, añade a sus 93 años. Mientras tanto, agradece estar en buena forma: “Dios me ha bendecido, especialmente con buena salud”. 300 años. Convento de Santa Rosa de Ocopa Foto Edwin Yaranga

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