Es el tercer claustro del conjunto conventual, ubicado en el extremo norte del claustro del Olivo. Originalmente, sus ambientes estaban destinados a alojar a coristas y estudiantes, función que guarda cierta continuidad hasta el presente, ya que actualmente se emplea como espacio de retiro espiritual para los fieles católicos del Valle. En virtud a ello, su ingreso no está permitido dentro del circuito museográfico del convento, lo que contribuye a que sea el claustro menos conocido por los visitantes habituales. El edificio, de dos niveles, alberga en su ala oeste un amplio refectorio, también conocido como comedor. Este espacio constituye actualmente un punto de interés turístico, debido a los murales que representan la labor franciscana en el valle y la Amazonía. El segundo nivel está destinado, en la actualidad, a la residencia de los novicios, remitiendo simbólicamente a un claustro del Noviciado, presumiblemente desaparecido. Su estructura presenta corredores abovedados que, al igual que en el claustro del Olivo, rodean una galería compuesta por 28 arquerías de medio punto distribuidas de manera uniforme en cada uno de sus lados. No obstante, el diseño de su patio difiere del observado en los dos primeros claustros, ya que predomina una configuración circular, aunque se conserva la simetría en ambos ejes principales. En el centro, sobre un pedestal también circular, se ubica una pileta de base cuadrada, cuyo contorno singular adopta una forma conopial repetida de manera uniforme en sus cuatro lados. Es el claustro más pequeño de los cuatro principales del conjunto. Está ubicado en el límite sur del claustro del Olivo, detrás del presbiterio de la iglesia. Es también el de construcción más reciente entre todos los claustros. De dos niveles y con una arquitectura de líneas sobrias, presenta un patio rectangular en cuyo centro se erige la estatua del padre Pío Sarobe. El suelo del patio es íntegramente de superficie dura, sin acabados, y está rodeado por una galería de doce arcos de medio punto: cinco en el lado sur y siete en el lado este. Su acceso es restringido al público y su uso por parte de los moradores es escaso, lo que ha contribuido a que sea poco conocido. El claustro del Coristado El claustro del padre Pío 172
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