La Virgen Dolorosa La Virgen Dolorosa representa una advocación mariana que hace referencia al sufrimiento y dolor de la Virgen durante la pasión de Cristo. Esta Virgen se relaciona con los siete dolores que sufrió María referente a la vida de Jesús, que incluye la profecía de Simeón, la huida a Egipto, a Jesús perdido en el templo, el encuentro con Jesús en el camino al calvario, la crucifixión de Jesús, la lanzada al costado y, por último, la sepultura de su hijo. Entre los cultos marianos más difundidos durante el virreinato del Perú, el de la Virgen Dolorosa es uno de los más populares junto con los de la Virgen del Carmen, la Virgen Inmaculada y la Virgen de la Asunción. Existen dos cuadros de esta advocación mariana en el claustro de la Portería; ambos del siglo XVIII, según los especialistas. El primero tiene un formato pequeño (37,5 x 32,2 cm) y es una representación de medio cuerpo, en la que la Virgen tiene un manto oscuro, lágrimas en sus mejillas y la atraviesa una espada en el pecho, símbolos del sufrimiento y dolor característicos de su iconografía. El lienzo tiene un hermoso marco de madera dorado. El segundo está realizado en gran formato (178 x 115 cm), y es de cuerpo completo. Igualmente la Virgen posee un manto negro, y a sus pies se observan una corona de espinas y tres clavos, en referencia a la crucifixión de Cristo. 300 años. Convento de Santa Rosa de Ocopa 153 Foto: Javier Ninanya C. La Virgen Dolorosa. Anónimo, siglo XVIII.
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