300 años : Convento Santa Rosa de Ocopa

La Virgen Inmaculada Esta obra es una advocación mariana que hace referencia a un dogma católico, según el cual Dios preservó a María de todo pecado original desde el momento de su concepción. A través de esta imagen, la Iglesia católica enseñó también que María fue concebida sin pecado original, destacando su pureza y santidad desde su concepción. Desde un aspecto formal, la Virgen está vestida con una túnica blanca y un manto color celeste decorado con estrellas, posee una cinta de color rojo que cuelga en la cintura y de cuyos extremos rematan dos pelícanos dorados. Estos últimos son símbolos de sacrificio y amor, los cuales también representan a Jesús, ya que según la leyenda este animal se abre el pecho para alimentar a sus crías con su propia sangre. Como parte de la iconografía, observamos que la Virgen posee una corona dorada y está parada sobre una media luna. Además, los atributos de su letanía la completan un arca con una escalera, la rosa mística, la flor de azucena, entre otros. No se tiene información sobre el autor de la obra; sin embargo, su datación corresponde al siglo XVIII por sus características formales. Este lienzo es uno de los pocos que se encuentran en el convento en el que podemos observar la técnica del brocateado (la aplicación de oro en la vestimenta y la corona de la Virgen). 152 Foto: Javier Ninanya C. La Virgen Inmaculada. Anónimo, siglo XVIII.

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