o devorados por alguna fiera, abandonados en lugares para ellos enteramente desconocidos!”. Además, identificó el pano como lengua general de diversas tribus del Ucayali y Madre de Dios, entre ellas los séthebos, shipibos, cunibos, cashibos, araonas y pacaraguas. Fray Agustín Alemany registró y documentó la lengua shipibo-conibo y piro (yine). Misionero franciscano y Prefecto Apostólico de las Misiones de San Francisco de Ucayali, Alemany fundó en 1879 el pueblo de Lima de Rosa, con pobladores provenientes del grupo piro asentado en la cuenca del río Ucayali. Durante su labor misional, realizó un trabajo sistemático de registro lingüístico, destacando entre sus contribuciones el Diccionario castellano-shipibo / shipibo-castellano y el Vocabulario castellano-piro, este último conservado en una edición de bolsillo con tapa dura en la biblioteca de Ocopa. En el prólogo de su diccionario shipibo, Alemany resalta el carácter multicultural y multiétnico del entorno amazónico en el que desempeñó su misión evangelizadora. El misionero describe las dificultades inherentes a su trabajo lingüístico en la selva, reconociendo tanto la complejidad estructural del idioma como la necesidad de investigaciones más profundas y prolongadas. En el Tomo XIII de la Historia de las Misiones Franciscanas, se recopila una amplia variedad de documentos. Entre ellos se incluye un diccionario anónimo en cunibo-castellano, que documenta el vocabulario y las estructuras lingüísticas de los cunibos, un grupo indígena de la cuenca del río Ucayali. También se encuentran catecismos en diversas lenguas originarias, como el quechua de Ayacucho y el quechua huanca. Además, se incluyen catecismos en lenguas amazónicas, como el amuesha (yánesha) y el campa (asháninka). Por último, se presenta un interrogatorio, herramienta utilizada por los misioneros para evaluar el conocimiento y las creencias de los pueblos indígenas, así como para fortalecer la evangelización. Estos documentos no solo evidencian el esfuerzo misional de los franciscanos, si no que también ofrecen un valioso testimonio sobre la evolución y preservación de las lenguas originarias en un periodo de contacto intenso entre las culturas indígenas y los colonizadores. El Tomo XIV de la Historia de las Misiones Franciscanas incluye los aportes de fray Gabriel Sala. Este tomo recopila diccionarios, vocabularios y catecismos relacionados con la doctrina cristiana en las lenguas campa (asháninka) y amuesha (yánesha). Fray Gabriel Sala dedicó su labor al registro de las lenguas campa (asháninka) y amuesha (yánesha). Dejó un valioso legado que incluye un registro geográfico, etnográfico, pictórico y cartográfico muy detallado de su expedición en el oriente peruano. Su labor se inscribe dentro del cuarto período de las principales exploraciones de las misiones franciscanas (1824-1900), ya que entre 1883 y 1898 el padre Sala realizó exploraciones tan grandes, arriesgadas e importantes que, con justicia, es considerado uno de los más célebres exploradores modernos de la montaña. En 1896, según los cronistas, se coronó de gloria ante la nación peruana al emprender una expedición —que hasta hoy no ha sido igualada en el Perú— por los ríos Pichis, Pachitea, Alto Ucayali y la región del Gran Pajonal. Su influencia fue decisiva para la apertura de la vía del Pichis. Además, su trabajo abarcó una gramática y un vocabulario del inga (referido al quechua) y de dos lenguas amazónicas, el amuesha y el campa. La prematura muerte de Sala en 1898 impidió la publicación inmediata de sus materiales, los cuales fueron finalmente publicados póstumamente en 1905. 120
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