El indígena y su derecho
--48- nos escandinavos y eslavos,' y sufrirá la humillación de no poder mandar en su prop~o país, por haber sido demasiado lerdo para amasar con la gloriosa arcilla de l@s Andes un estado surameri- cano auténtico y autónomo. Vano intento, triste entretenimiento de ociosos llamaría yo figurativamente hablando el ~fán de reconstruír con asfalto y ci~ miento de las fábricas yanquis los viaductos y los monumentos del Chimú, del Tiahuantinsuyo y de Tiahuanacu. ¡Que venga el pensamiento de querer poseer como americanos, glorias que son vedadas a la colonia de extranjeros que puebla la América Blan- ca. Que el amor propio continental despierte é irradie nue'vos en- tusiasmos en esta época de decadencia y hasta más que decaden- cia, envilecimiento. Es tiempo ya de volver al ideal. En las ju- ventudes indo-americanas, desprpvistas en la actualidad de todo estímulo que no sea de craso ventralismo, debe surgir el propósi- to de elevar al indígena a alto solio int~rnacional. Debe ser des- pedido el Derecho Romano en el momento de su tentativa de es- trangulamiento final de la raza que supo hacer sus propias forta- lezas, su propia.agricultura, su propio arte y su propio derecho. Debe renacer el indígena peruano a la capacidad en el momento mismo en que se pretende hundirlo en la incapacidad. ·························································· ························"···················· Conclusión sintética El indígena en comµnidad significa una fuerza racial. El indígena individualizado significa una fácil presa de los ex- plotadores que buscan braceros esclavos. La suerte del indígena e~ el eje de la suerte del Perú y de la América de Color. •
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