Zarela : una novela feminista

ZARELA 47 atolond1ada e inexperta. Que no le faltara parE'Ja, era su mayor empeño. Cuando rendida de cansancio tomaba al- gún repo ·o, con los labios entreabiertos i a- banicándose apresuradamente, su imaginación concretábase a buscar entre los concurrentes el que le prestase probabilidades de ser su adorador. Alguna que otra vez pensaba tam- bién con fruici on en los elogios que por 1 a suntuosa fiesta la prensa les prodigaría. En aquella batahola social, una~ parejas se iban por la habitaciones que mas les con- venía, otras a pasear por la semi-oscuridad del enramado jardín, ......... o al comedor en el que la beoda servidumbre se anticipaba a to- mar los dulces i refrescos, haciendo trizas la cristalería ajena. Al siguiente día deprimido el ánimo por la mala noche, la familia Tassara sentíase insatisfecha. EL papá contrariado por las nuevas deudas i créditos ádquiridos, las mu- chachas preocupadas por alguna incorrección o eucugimiento inoportuno en el debut i Her- mengarda descorazonada, por no poder men- cionar a satisfacción entre los asi tentes, el nombre de alguno como adorador.

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