Zarela : una novela feminista

ZARE LA 33 L'l sospecha surgió en el espírit1.1 de Rai- mundo. ¿Porqué no debía suponer . que lá mujer am ·l.da , por el temor a su deshonra, a que él no cumpliese la empeñada palabra, o quien sabe si deseando quedar libre para O- tra unión mas ventajosa había hecho desapa- recer a su infeliz hija? I si fuesen ciertos sus tem').res, ¿qué polia e:)p3ra.r de laque ca recía de los nJble:3 e icnp3rio303 s e n.ticni~ntos . de madre? Raimundo sintió temor, repugnancia de unirse a la que tan culpable creía i resolvió huir lejos i .olvidarla. Comunicó su~ congo- jas i planes de fuga a su hermana Hermen- garda a la oual quería con amor paternal. Habiendo quedado huérfanos muy jóve- ne-3 él oon m9ritorio heroísmo, htzÓse cargo del cuidado i ed1.1cación de su hermana. No C·)ntando con ningán. apoyo ni fortuna, el va- leroso joven abrióse paso en la vida vencien- do grandes dificultades. No obstante de ser e..nploajo eu ·una casa comercial, seguía la carrera de la abogacía, habiendo sido este el inconveniente por el que antes no se uniera a Soledad, esperando hacerlo al recibir su tí- tulo. Hermengarda, que por secreto egoísmo n'o veía con buenos ojos aquel enlace, al es- cuchar a su hermano, lejos de calmar mcer-

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