Zarela : una novela feminista

22 LEONOR E. DE MENÉNDEZ Como el repres~ntante Basilio, hubieron otros que maldiciendo honores i prerrogati- vas de la diputación tuvieron que recurrir a ingeniosos medios para salvar !"lituaciones di- fíciles. Decíase que aquella crísis económi- ca, que lo exiguo del dinero en la caja dei erario, provenía del fuerte gasto que deman- daban las tropas del gobierno repartidas en diversos lugares del Perú para mantener el orden i tranquilidad de la nación. * ·)E- * El señor Espanet comprometido seriamen- te en la conspiracion que se fraguaba en con- tra del gobierno, tuvo noticia oportuna que se le espiaba para tomarlo preso; no siéndo- le grato caer en manos de la policía, buscó inmediato asilo en una casa extranjera en la que contaba con la lealtad i estima de bue- nos amigos. En su escondrijo no le abandonó un ins- tante el reuuerdo de su querida compañera prestándole valor para soportarlo todo; por ella, no obstante de ocupar buena posesión i pasar cómoda vida ambicionó más i mezcló- se en política; quizo colocar a la soberana de ~u corazón en el sitial del renombre que con esa política facilmente se consigue. En tanto ella, su Luisa, la bien amada,

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