Zarela : una novela feminista
18 LEONOR E. DEMENÉNDEZ na quinta en los alrededores de la ciudad. El matr~monio E panet amortignaba el dolor de la ausencia sosteniendo larga e idí- lica correspondencia. El esposo sentía además oculta satisfac- ción al ver a su delicada compañera lejos de Lima en aquella época en que los ajetreos políticos la tenían en eferve~cencia. ¡Cuán- tas angustias i zozobras le había evitado a la nerviosa Luisa ese viaje! El país todo estaba conmovido, multitud de montoneras aparecían en lugares di versos, el rifle, el sable, el castigo ejemplarizador e- ran ineficaces para contener la fuerza de re- beldía que minando la silla presidencial, de bía traer por tierra el mando del general Cá- ceres. Una atmósfera de inquietante desconten- to envolvía el alegre i bullicioso Lima. Las rejas de Guad~lupe habríanse constantemen- te albergando en su recinto nuevos presos po- líticos. Las viud~s e indefinidos devoraban en silencio sus apgustias i escáseces por fal- ta de pago; el desaliento i la incertidumbre llenaban las Cámaras. Muchos .representan- tes viéronse en grandes aprietos para cubrir sus necesida¿les, porque no se les abonaban dietas. Un prqvinciapo despechado i meditabun-
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