Zarela : una novela feminista

ZARELA 199 ¡Cuán grande fué el error suyo al haber juzgado a su amada tan de prisa i de tan distinta manera a lo que en realide.d era; amante buena i asendosa, era la mujer del hogar modelo. Sus ideas, pensamientos i gustos afines, harían una pareja asaz feliz, con aquella fe- lici dad formada "por la fusión de dos almas gQmelas. * * * El señor Peñaloza aunque reconciliado con el feminismo, no lo estaba así con el matrimonio; sus decepciones amorosas, le hi- cieron cobrarle inquina. Alarmado por el mutuo afecto de Rafael i Zarela, seguía con interés paternal sus progresos ama- torios. El señor Alcázar los seguía con el mis- mo interés, pero gozoso i confiado. El uno era pesimista en sus vaticinios, el otro opti- mista. Cuando veían a la simpática pareja ab- sorta en sus sentimientos, presindiendo de los demás, el uno sonreía con tristeza, el otro con satisfacción. - ¡Pobres muchachos, - pensaba el ento- mólogo-si el despertar de su hermoso sue-

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