Zarela : una novela feminista
180 LEONOR E . DEMENÉNDEZ riente de las occisas i después de llenar algunas formalidades del caso, recibió las lla- ves del aposento de Margarita. En él halló uno que otro mueble, i so- bre una mesita varios retratos de familia i algunos libros, entre estos dos abultadas li- bretas conteniendo los diarios de Soledad i Margarita. La señora llegó al lado de Za.rela en las primeras hora~ de la noche. U aa cliente h~ bía dado a ésta la fatal noticia i los perió- dicos de la localidad acabaron de convencer- la, que la desdichada Margarita era hermana suya. Zarela lloró con intenso pesar Ja des.a- parición de estos allegados seres que de su familia le quedaban. * * * Tiempo después mitigado el dolor de Za- rela i cuando la señora la halló por conve- niente, entregó a su hija los objetos halla- dos en la habitación de Margarita. Zarela transida de dolor leyó los diarios de sus hermanas en los que, con detalles minucio- sos describían su dolorosa peregrinación por la vida. Esta lectura hizo salir del noble corazón de. Zarela un grito de protesta, un grito de
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx