Zarela : una novela feminista

152 LEONOR E. DE MENÉNDEZ prendida ante la destartalada habitación que se le ofrecía a la vista, quedó silenciosa exa- minándolo todo; después de tomar el asien- to que una mujer les indicaba. El techo e- ra de negrusca i ahumada paja, ojoso, recu- bierto de telaraña, penetrando por los diver- sos huecos, juguetones rayos de luz; las pa- redes de barro quebrajoso de las que pen. dian algunas cruces de ramas i flores secas i entre éstas, dos cuadros místicos cubiertos por densa capa de polvo; sobre el dintel de una pequeña puerta veíase un cuadro de la virgen del Carmen en mejores condiciones que sus compañeros, teniendo delante una ta- bla por repisa i sobre ella, un jarro de ba- rro con frescas flores. El menaje de la ha- bitación lo constituía unas cuantas sillas i bancos de madera, sucios i deteriorados, va- rios útiles de labranza en desorden i una me- sa rústica i mugrienta. Abrióse sin ruido la pu~rta que encima tenia el cuadro de la virgen del Carmen, a- pareciendo en el umbral una anciana escuá- lida i encorvada, llevando flotan tes i en des- orden los pocos i blancos cabellos. Adelan- tándose hacia sus visitantes, tiende la rugo- sa mano diciendo en gutural acento:- Bien venidas seais señoras, ¿en qué puedo servi- ros?

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