Zarela : una novela feminista
ZARELA 133 En los hogare.:;, en los restaurant, en las picanterías, festeja cada cual) mas o me- nos el 'memorable día de la pascua. Los hor- nos . se ven invadidos por condimentados pa- vos, gallinas i lechoncitos que deben apare- cer eu una eomi d~ de familia o en la de e- tique ta. La madrugadora Soledad permanece en su lecho sin hacer el mas leve movimiento, no obstante que la vocinglería callejera lle- ga estrindente hasta el apo~ento. Aunque· densamente pálida, parece dormir cual --un niño rendido de fatiga . Un facultativo comprueba el faUéc~i-~üen- .. to repentino de Soledad debido .a fue.rt ~ _ .8.n- . gina de pecho. . , _ Por una sirviente recib~ Margarita l~ in-- fausta noticia. El primer impulso .. d_e la -de~ graciada fué correr al lado de la .muerta, pe- ro la criada la detuvo recordándole el ca-. rácter intransigente de Simón, era exponerse a un doloroso desaíre. -~l desespero de Margarita IJ.O tiene lími- tE;'~~ ni _~l llanto i caricias de su hija lo ate- ñuab..ah. Entre tanto en una habitación conti- i~!l~ cW~~~~aban la pasc.ua ! r.:.:ª..;:_ ¡Có'íilo· hieren) como duelen estos con- t{b:~te~·- 4;~~--:~h~. vida!;. escuchar . las risas i ale-- g.rJa ~rd~--1ª- ~ ~ioha, cuando . el alma desfallece Lo.V e.. ~'!...,. ~ .1 <l e ~dolo· r!. . _ "'-· 1 _
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