Zarela : una novela feminista
ZARELA 91 nacjmiento, llevando a la madre que moría de consunción i tristeza. A los primeros síntomas de la descono- cida enfermedad que atacó a la señora, el hi- jo hizo venir a los más renombrados faculta- tivos; estos a usanza de los doctores de la zarzuela «el rey que rabió,.... movieron enig- máticos la cabeza, viéndose perplejos ante el mal tau raro, sin poder hacer un día.gnóstico por las diversas complicaciones que se presen- taban. Al médico reemplazó el curandero i a éste el brujo, mas nadie pudo dar mejoría a la enferma que sucumbía con una muert~ lenta, indolora, silenciosa; entre suspiros hondos i callados. Cuando el hijo a fuerza de súplicas la hizo salir de su tenaz mutismo, manifestóle que nada le dolía, pero que a su decaimien- to fisioo, uníase otro moral con profunda me- lancolía. Simonsito llévame a Llalli i verás como todo desaparece, - díjole suplicante un día. La 11v;:,llilgia no cedió a tratamientos ni ~istracciones i Simón no tuvo otra cosa que hacer, que llevarla. Cuando llegaron a la aldehuela i el hi- jo contrariado por la soledad i monotonía, le interrogó qué era de lo que allí extrañaba; ella, 0on un suspiro de Sel tisfaccion que en- sanchó su pecho, re~pondióle:
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