La Perricholi, t. 1

M Á RIA t . ALVARAÍ>O RIVERA JACINTA (Con timidez).-Amita... Amita... ¿Dáis licencia?... Amita ... (Llama a la puerta con suaves gol· pecitos). Amita. MARQUESA (Colérica).-¡ Entra, negra!... ¡ Imbé- cil!... ¿Por qué llamas con tanto afán?... ¿Se viene el mundo abajo para que faltes a mis órdenes? JACINTA (Balbuciente, temerosa).-¡ Perdón, ami- ta !. .. ¡Perdón! MARQUESA.-¡Ven acá!... ¡Presto!... ¿No me oyes ?... ¡Acércate ! JACINTA (Con creciente temor).-¡ No, mi amita!... ¡ No me peguéis!... ¡ Perdón!... ¡ Por la Virgen María! MARQUESA.-No te pegaré si me obedeces ... V en. . . Más cerca. JACINTA (Con temblorosa voz).-Sí, mi amita ... yo os obedezco ... pero no · rne castiguéis ¡por el Niño Jesús! . MARQUESA (Con calma engañosa).-No voy a hacerte nada; ven. . . más cerca ... (UN RUIDO SORDO Y UN GRITO DE LA CRIADA>. MARQUESA.-¡ Ah, no querías obedecerme! ¿Me tienes mucho miedo? ¡ Si nunca te he castigado como merec~s !. .. Apenas te he tirado las orejas. JACINTA.-¡ Perdón, amita, perdón! .MARQUESA.-No, no te perdonaré para que apren• das a obedecerme. . . ¡Voy a arrancarte las pasas para que me temas con razón y me obedezcas! JACINTA.-(Lanza lastimeros quejidos). MARQUESA.--¡ Calla, escandalosa! ¡Toma, toma, para que no vuelvas a despertarme!... ¡Para que no lla- mes a mi alcoba hasta que yo no toque campanilla! JACINTA (Con súplica suprema).-¡ Perdón, ami- ta !... Yo no tuve la culpa ... Y o no quería llamaros ... ¡Ay, por los clavos de Nuestro Se.ñor, no me tiréis del pe- · lo! ¡ Pegadme. . . Ahorcadme, pero no me tiréis el pelo! MARQUESA.-¡ Ah! ¿Tú me ordenas cómo debo castigarte? ¡Tiene gracia 1

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx