La Perricholi, t. 1

LA PERRICHOLI $f . (VOCl:S DE LA CONCUBBE;?JCIA. - SONIDQ DE CRISTAL). UNA VOZ.-Brinclemos por la felicidad de la ~anta. MARQUES (En voz baja).-Por vuestra felicidad y porque os apiadéis de mí. DON FRANCISCO.-Porque viváis muchos años ·y seáis dichosa:. UNA VOZ.-Porque conquistéis la fama, la rique-. za y el amor. MICAELA.-Gracias, mil gracias. Por la felicidad . de· todos vosotros. DOLORES (En voz baja)-.-Miquita, y ·el .señor embozado, ¿qué fué de él? MICAELA (En el mismo tono).-Vete al comedor a preparar tm ponche; yo. haré que todos paseri a tomar- lo aUí, para dar lugar a que el caballero embozado . salga sin ser visto ... ·V e presto. DOLORES.-Bien pensado ... Voy, ·¡al vuelo! co- mo dice Mónica. ·.;".: • • • ···· ' LOCUTOR: Y el V_irrey oculto en la alcoba, no puede dominar . . . su 1mpac1enc1a. VIRREY.-¡ Quisiera verla!... Esta puerta dá a la sala ... Buscaré un agujero para· observar ... No encuen- tro nada. . . Debe haber cortina. . . Sí, es la cortina ... Ahora podré ver. . . Entreabro las junturas. ·. . ¡ Cuánt~ gente!..-. ¡Qué alegría de mozos!... ¡Ahí está ell~ !... ¡Qué linda es! • • • MICAELA.-No, no' b~·ilemos todavía. Pasemos al comedor a fomar un vaso de pónche. . . Es tarde ya . y ne<;esitarnos cobrar fuerzas . . * * •

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