La Perricholi, t. 1

.i M M Js.. 1l I A í . Á l. V A R A o o a i V :E R A VENDEDOR: Estatua seré fría o mármol yerto, sin que amor en mí labre aras ni templos... Mi carroza luciente, que fué su obsequio sirve al dolor, de tumba de mausoleo. Pero en tan honda pena para consuelo, me queda un cupidillo vivo .y travieso. Es su imagen, su imagen. MICAELA.-¡ No respetan ni a la madre! VENDEDOR: Hijo de mis amores, Adonis bello, llora tanta desgracia, llora y lloremos ; si es preciso que sufra golpe tan fiero, mis ojos serán mares mis quejas remos. Navega, pues, navega mi dulce dueño. • * • FELIX (Indignado).-¡ Silencio, perro!... ¡Voy a hac·erte tragar esos papeles inmundos! VENDEDOR (Angustiado).-¡ No, señor!... ¡No me los rompa!... ¡No son míos; me han mandado a vender- 1 los1

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