La Perricholi, t. 1

L A P E R R I C H O L .I FRANCISCO.-¡ Aquí los faroles! Alumbrad... Ayu, ... dadme a ver donde le cayó la bala. UNA VOZ.-Aquí; de la pierna sale mucha sangre. HERMANO (Con suprema angustia).-¡ Dejadme huir, os haré deos a todos! FRANCISCO.-¡ Ah! ¿Esas tenemos? ¿Quieres so... bornarnos? ¡A Palacio con el herma.no mugriento que nos ofrece riquezas! * * • LOCUTOR: Media hora después, en el despacho del Virrey: . VIRREY.-Servíos leer esta carta, señor marqués ·de Villablanca. MARQUES.-Mandadme a la horca; pero no me humilléis más. VIRREY (Serena energía).-Habéis de leer esta carta, marqués. Tomadla. MARQUES.-No puedo... Soy un noble de España, Excelencia. VIRREY.-No invoquéis una nobleza que cubrís de ignominia. Leed os mando. MARQUES (Voz opaca. - Lee). "Excelencia, es· tando el conde de Otero en completa embriaguez, llegó a mis manos, de manera casual, la carta en que doña Mi- caela"... ¡ No puedo, Excelencia! VIRREY.-Sigue así: (Lee). "en que doña Micaela Villegas cita al conde de Otero. Creo cumplir un deber de lealtad enterandoos de la conducta de vuestra aman- te, a fin de que no os expongáis al escarnio del público, siguiendo vuestras relaciones con la mujet que tan vil ... mente os traiciona, a raíz de la gran ·prueba de a~or que

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